El gran NEGOCIO ARMAMENTÍSTICO que mantiene España con países como Arabia Saudita

0
24

Es una pena que tengamos que esperar a que sucedan catástrofes como las vividas en Cataluña recientemente, con los atentados de Barcelona y Cambrils, para que la opinión pública  se dé cuenta de la necesidad de tratar uno de los negocios más silenciados –y paradójicamente uno de los más prolíferos para la economía de España- como lo es la venta armamentística. Una de las imágenes más comentadas de la semana fue tomada durante la manifestación de Barcelona, que en un principio era para enaltecer el rechazo completo del Estado español hacia cualquier tipo de terrorismo pero acabó por ser una reivindicación de no sabemos aún lo qué, vivida el pasado sábado. Se como sea, en la imagen aparece Felipe de Borbón con una cara un tanto sonriente y justo detrás de él un hombre que porta una pancarta con el siguiente lema: “Felipe, qui vol la pau no trafica amb armes” (Felipe, quien quiere la paz no trafica con armas); la imagen en cuestión se volvió viral por las redes en décimas de segundo y son muchos los que apelan a ella como la mejor imagen de este año 2017.  Lejos de pasar desapercibida, un largo y tendido debate sobre la exportación de material armamentístico por parte de España a otros países (entre los que se encuentra Arabia Saudí) se abrió en la opinión pública. Pero, ¿Qué hay de cierto en todo esto?, ¿Financia España verdaderamente de forma indirecta al ISIS? Tras muchos días de investigación por las redes y profundización en el tema, puedo decir que .

Para que me entendáis y os pueda argumentar mi respuesta -un tanto controvertida- me gustaría comenzar explicando como funciona la industria armamentística en España. Antes de nada, dejadme decir, aunque parezca obvio, que no hay mejor forma de ganar al enemigo que cortándole su propia financiación (el poderoso caballero Don Dinero); aunque en ocasiones esto no nos interesa y preferimos  participar en manifestaciones hipócritas para lavar la imagen en la opinión pública.  Primeramente comentaros que en España más de 130 empresas de defensa (privadas y públicas), como algunas de las principales compañías españolas de los sectores aeronáutico o industrial, dedican parte de su inventario a la producción de material armamentístico y militar. Para que le podáis poner nombre a estas empresas, os cito las más importantes: Airbus Military, empresa privada propiedad de Airbus; Navantia, propiedad de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, entidad pública empresarial español e Indra, empresa privada. Esta industria armamentística española ha aumentado sus ventas desde el año 2004, año en que el que el valor de  las exportaciones ascendía a 400 millones de euros; llegando en el año 2014 a ganar más de 3000 millones de euros en venta de material armamentístico. Como veis, un auténtico negocio. La película “Juego de armas” se queda atrás con el verdadero “Juego de armas” que produce España.

Aunque como siempre, el problema no son las armas –ni tampoco su venta legal- sino como las utilizas y a quien se las vendes. El problema son, como siempre, las amistades. Sin ir mucho más lejos, España mantiene un gran negocio armamentístico con Arabia Saudí, llegando a recaudar más de 292 millones de euros en venta de armas y material armamentístico a Arabia en el año 2014. Sin ir más lejos, hace pocos días salieron desde el puerto de Bilbao 312 contenedores con el sello de “Material Explosivo” y con destino a Arabia Saudita; llegándose a lucrar ,España, gracias a la actual guerra entre Arabia Saudita y la República Islámica de Irán, con más de 650 millones  de euros desde su inicio.

¿Y qué pinta el Rey Felipe en todo esto? Uno de los cometidos que tiene un rey es fomentar las relaciones internacionales y fraguar las ventas de productos españoles en esos países y fructificar, por ende, el reactive de la economía española. Y como es obvio, uno de los más importantes negocios que mantiene el Rey con los mandatarios de otros países (dándole igual que sea un dictador u otro de su casta) es la venta de material armamentístico, ¡y bien que lo hace! Pues España es el séptimo país que más armas exporta del mundo.

Y entonces, ¿qué problema existe en todo esto? Como en todos los negocios, siempre existe la famosa “letra pequeña” y, como todo el mundo, el Rey Felipe tampoco la lee. Arabia Saudí, país con el que España tiene una “fuerte y duradera amistad” –según dijo el fallecido Rey de Arabia- es un país en el que impera una dura monarquía absoluta basada en una de las interpretaciones más duras y férreas del Islam, el Wahabismo, cuya influencia en el Estado Islámico es irrefutable. Tan irrefutable es que Arabia Saudí es una de las principales potencias que apoya al régimen impuesto por el Estado Islámico en algunos países del leste, proporcionándoles, en ocasiones, recursos como armas.

Otra de las principales fuentes de financiación del ISIS es la venta del petróleo, por lo que: ¿Esto quiere decir que le compramos petróleo al ISIS? Pues sí. Como comprobáis, los negocios que España mantiene con algunos países de Asia aún se pueden desglosar mucho más, mostrando una interminable trama de importación y exportación que nos beneficia económicamente como país y nos avergüenza como personas. El tema del petróleo mejor lo dejamos para otro artículo…

No olvidéis seguirme en mi Twitter (twitter.com/hugopereirach) Donde me podéis comentar vuestro punto de vista y hacerme llegar vuestras críticas (buenas y malas). Saludos.

No hay comentarios

Dejar respuesta